Mi hija de 18 meses –
Amor en todas las direcciones

Mi hija de 18 meses - Amor en todas las direccionesQue viaje más profundo es esto de la maternidad. Aprendo a amar mi sombra, soy forzada a amarme, no hay otra salida, porque te quiero dar todo de mí.
Mi hija, te veo florecer, brillar, abrirte en esta Tierra, a esta vida, día tras día.
Con tus 18 meses y medio eres el sol más brillante de mi universo, ¡y cada día brillas más!

¿Cómo puede ser que a cada instante se supere lo insuperable? ¡Cada momento te amo tanto que pienso que no es posible amarte más, y en el siguiente momento ha aumentado el amor y reluce con más intensidad!

Tus sonrisas dulces, tus preguntas con las que quieres saber nombrar todo lo que ves, tus ojos llenos de ilusión, con sus chispas de humor, tu humor tan singular.

Todo es un juego, cada instante una oportunidad para reírte a carcajadas.

Tu juego preferido es escaparte de mamá y papá, cuando te queremos vestir, o sentar al orinal, o te pedimos lo que sea. Te vas corriendo, riendo a plena voz, mirando por el hombro, deseando que te sigamos, atrapemos y achuchemos.

Ya dices tantas palabras, y cada día unas cuantas más. Integras nuevos conceptos y sonidos a una velocidad increíble. Cada día es más fácil entender lo que necesitas, porque nos contestas, nos entiendes…

Preguntas y pides permiso para todo

Qué bonita cuando me pides teta mirándome a los ojos, esperando mi consentimiento, para enseguida sacarme tu sola la teta de mi camiseta, saciarte de su leche, decir “Ata teta” (la otra teta) y desempaquetar la otra, succionando con la misma intensidad.

De hecho preguntas y pides permiso para todo, repitiendo la pregunta las veces que haga falta para entender la respuesta.

Me preocupé por un tiempo, porque no te exigimos nunca que pidas permiso. Pero ya me he relajado, al entender que lo haces porque nosotros hacemos lo mismo contigo. Aprendes a respetar el otro y a actuar con suavidad, porque tus padres te respetan y te tocan con cariño y cura.

¡Tengo una niña preciosa, la más bonita de todas, la más radiante, graciosa, pura, inteligente y cariñosa!

Soy consciente que cada madre y cada padre de este planeta sienten lo mismo por sus hijos. Con esa conciencia, disfruto del amor inmensurable que llena mi pecho y sé con seguridad: para mi eres la más hermosa, y no cambiaría nada de ti, no me puedo imaginar ninguna versión mejorada.

Mi hija de 18 mesesAmor en todas las direcciones

Eres perfecta en todo tu ser, y yo, tu madre inmersa en amor, practico construir la misma imagen de mí y de tu padre, inspirada en este amor inmensurable…

Supero juicios, escalo muros de (auto)-exigencias, derrumbo paredes con imágenes de mundos perfectos (de cómo debe ser) y me dejo inundar y llevar por lo que es, me lleno de aceptación y curiosidad, para descubrir la perfección de la vida en su totalidad.

Viejos patrones salen a la luz, los saludo y enfoco mi energía en construir nuevos, más sanos.

Lo importante es este momento
Me merezco todo el amor
Me es permitido disfrutar de la vida
Me es permitido vivir el amor
Todo está bien, ¡de verdad!
Estoy segura, y soy sostenida
Yo puedo elegir mi vida

Y por eso comunico a las cuatro direcciones, y a viva voz:

Yo elijo el amor, ¡en todas las direcciones!

Gracias por leerme, ¡hasta pronto!

2 comments

  1. patricia de la fuente says:

    Imagino a tu hija, ya mayor, leyendo todo esto… y pienso, qué legado, qué manera de estar en este planeta tan diferente a la mía y la de tantas de nosotras/as. Me viene tanta curiosidad ¿Cómo será su vida? ¡qué disfrute! cuánto podrán ofrecer al mundo y ofrecerse a ellas con toda esa energía que a mi me faltó todos estos años que tuve que dedicar gran parte de ella a entenderme, quererme, convertirme en mi cuidadora. Justo ahora a punto de cumplir 39 estoy sintiendo mi voz llegar con más claridad, estoy sintiendo mi fuerza interior, veo que ya no tengo tanto miedo, y que ya no dependo tanto de estar constantemente comprobando que los demás me quieren, me aprecian, que no les estoy hiriendo…Por fin, llega esa sensación poco a poco de creerme valiosa solo por ser.
    Y pienso, ¿qué hubiera hecho con toda esa energía? Dónde la hubiera podido poner, cuánto más hubiera podido aportar a esta experiencia en la que estamos todos.

    Quizás algún día leas también este comentario junto con el post de tu madre. Y quiero que sepas que aquí, donde no te concozco, siento tu hermosa presencia en este mundo y me hace sentir bien.

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